La gran sala
En fin le puse la gran sala porque en
realidad es una gran sala, un lugar muy bonito y agradable donde pasean y
corren los niños todo el tiempo, la parte arquitectónica también es muy bonita
al caminar en el Centro Histórico de San Galo.
De hecho es bonito poder caminar en este
tipo de lugares donde hay la facilidad y respeto al poder estar libremente en
este tipo de espacios, como es de costumbre mi tía Marie y yo llegamos y bueno
empezaron las fotos y una que otra historia que recordar en el camino.
Muchas de ellas son recuerdos de cuando
vino mi Mamina (abuelita), paseamos por la gran alfombra roja y luego viendo
una iglesia muy bonita por cierto estilo gótico había un conjunto de turistas, al
parecer no era la única ahí hubiera sido bueno mezclarse con ellos y escuchar
las historias detrás de la arquitectura de San Galo, pero para ello mi tía me
fue explicando todo poco a poco, donde empezaba la parte antigua de la ciudad y donde empezaba la actual mientras me contaba cuando trabajaba en San
Galo.
Pero bueno mientras mi tía tomaba las
fotos me enseñó un poco a posar en ellas, en realidad era o bueno soy un poco
torpe todavía al posar de manera digamos elegante, por ello en alguna de ellas
mi tía Marie me enseñó hacerlo de lado jaja y entre risa y risa llegamos a un
local donde había té y muchos dulces y postres.
Resultaba que era el lugar favorito de
mi tía Marie para un tiempo con ella misma, era un lugar simplemente lindo, aún
recuerdo la temática del lugar, pues era romántica y la hora del té era
excelente porque podías ir a conversar, reírte sugerir algún postre en especial
y ese día mi tía y yo comimos su postre favorito y era un pastelito de manzana
con nueces y una masa muy delicada.
Mientras terminábamos de tomar el té mi
tía me contaba sobre cómo se había enamorado de mi tío Francisco y de las veces
que habían venido a este lugar, es bonito el apreciar y compartir los lugares
favoritos de otras personas.

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