Primeros pasos
Y aunque el
título no da muchas emociones pues hablemos más de la
primera tarde y noche en Goldach, para empezar una vez que bajé del avión y no pude apreciar el paisaje porque en realidad no pude dormir muy bien pues como primera observación los europeos hacen todos los trabajos de construcción en las vacaciones de verano, hay tantas montañas en Suiza el camino es lindo de apreciar porque hay las vaquitas, los suizos trabajando en la tierra, es realmente agradable, todo el camino de Zürich a San Galo lo fue, finalmente llegamos a Goldach, y pude saludar a mi pequeño primo Francisco, que estaba un poco enfermito, pero muy feliz de verme, de hecho yo también lo estaba, así que lo primero que hicimos fue tomar café e ir a jugar obviamente mi prima Natalie y yo fuimos a su cuarto jugar y me peino, me reporté con mi familia naturalmente para decir que todo estaba bien y seguí jugando con ella.
primera tarde y noche en Goldach, para empezar una vez que bajé del avión y no pude apreciar el paisaje porque en realidad no pude dormir muy bien pues como primera observación los europeos hacen todos los trabajos de construcción en las vacaciones de verano, hay tantas montañas en Suiza el camino es lindo de apreciar porque hay las vaquitas, los suizos trabajando en la tierra, es realmente agradable, todo el camino de Zürich a San Galo lo fue, finalmente llegamos a Goldach, y pude saludar a mi pequeño primo Francisco, que estaba un poco enfermito, pero muy feliz de verme, de hecho yo también lo estaba, así que lo primero que hicimos fue tomar café e ir a jugar obviamente mi prima Natalie y yo fuimos a su cuarto jugar y me peino, me reporté con mi familia naturalmente para decir que todo estaba bien y seguí jugando con ella.
Luego nos
fuimos a dormir y bueno si me afectó un poco el cambio de horario pero pude
hacerlo, pero algo que cualquier persona nota jaja es olor a estiércol por la
mañana y ahí recordé cuando mi tío Fernando dijo: "Suiza es una gran
hacienda", pero para serles honesta me agradaba, porque sentí que había
más acercamiento a la naturaleza y era lindo no sentir el olor a smog por las
mañanas, que no haya ruido de autos y que hayan tantos pajaritos como es
posible, eso me enamoró mucho.
Comimos
helados, nos reímos y caminamos un rato para apreciar la belleza de Goldach,
fue un primer día muy agradable como para darme cuenta que la cultura y su
gente son de calidad.


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